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Ciencia

“El hombre en el pulmón de acero”: Víctima de la polio que no baja los brazos

Contrajo la enfermedad en 1952, con apenas 6 años, y ha vivido siete décadas dentro de un cilindro sin el cual no puede respirar. Su historia inspira a millones de personas en todo el mundo

pulmón de acero

Lo llaman “el hombre en el pulmón de acero”, pero su verdadero nombre es Paul Alexander y vive dentro de un cilindro que lo ayuda a respirar desde hace siete décadas.

A los seis años, Paul contrajo la enfermedad del polio y quedó paralizado del cuello para abajo de por vida. De acuerdo con una serie de reportes, 1952 fue uno de los peores años para la enfermedad en Estados Unidos, con 58 mil niños infectados. La vacuna contra esta enfermedad fue descubierta apenas unos meses después de la infección de Alexander.

En ese entonces, los pulmones de acero -inventados en la década del veinte- eran relativamente comunes, pero en la actualidad Paul, de 75 años, es una de las últimas personas en el mundo que aún utiliza uno para respirar. En 1979, Estados Unidos fue declarado libre de poliomielitis, y en 2014, solo quedaban 10 estadounidenses que utilizaban un pulmón de acero, según el New York Post.

Su historia, que se ha convertido en un ejemplo de resistencia y lucha, hoy sirve de ejemplo para miles de personas en todo el mundo.

De acuerdo con un reportaje que le hizo el cineasta Mitch Summers, fue cuando regresó del hospital después de la primera operación cuando el entonces apenas niño Paul se dijo a sí mismo que la enfermedad no lo doblegaría. “Nunca me he rendido y no lo voy a hacer”, dijo Alexander en la entrevista.

pulmón de acero

Según los reportes sobre su vida, a Alexander no le gustaba estar en su casa mirando televisión todo el día, por lo que decidió que empezaría a estudiar. Después de convertirse en uno de los primeros niños en recibir educación primaria y media en su hogar, intentó llegar a la universidad. Pero fue rechazado debido a su discapacidad.

Sin embargo, su tenacidad e insistencia hicieron que la Universidad Metodista del Sur le otorgara una beca y lograra en 1984 graduarse como Doctor en Derecho de la Universidad de Texas en Austin. “Por fin ocurrió algo bueno, quería ser abogado desde hacía mucho tiempo”, recordó. “Y también fui uno muy bueno”, agregó en el video.

pulmón de acero

Ahora que es mayor, Alexander se encuentra confinado en su pulmón de acero las 24 horas. “Hago lo mismo que todo el mundo. Me despierto, me lavo la cara, me cepillo los dientes, me afeito, desayuno… Solo necesito un poco más de ayuda para hacerlo”, afirma.

En 2020, Alexander escribió un libro sobre su experiencia, Three Minutes for a Dog: My Life in an Iron Lung (Tres minutos para un perro: mi vida en un pulmón de acero). Tardó cinco años en hacerlo, escribiendo él mismo cada palabra con un bolígrafo sujeto a un palo que sostenía con la boca.

Alexander teme que, debido al movimiento antivacunas, extendido en varios países, enfermedades como la que él padece se vuelvan a popularizar.

Al ser consultado por sus sueños, Alexander dijo: “No dejar que la polio me derrotara, sino yo derrotar a la polio. Por eso siempre quise lograr las cosas que me decían que no podía lograr y alcanzar los sueños que soñaba”.

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